Recuerdo que una mañana me desperté, salí, recogí hojas y flores y me detuve a olerlas. Fue una de las sensaciones de paz más intensas que había experimentado.

Hojas y flores del jardín
Caminar, observar y recolectar solo lo que está listo.

La cosecha tiene su propio lenguaje. El aire y el tiempo transforman el sabor y el aroma de una planta. Después calentamos el agua y todos esos elementos vuelven a encontrarse en la taza. Para mí, sigue siendo una experiencia discretamente metafísica: algo cotidiano que también puede sentirse profundo.

“El aire y el tiempo transforman el sabor y el aroma de una planta.”

Dentro de algo aparentemente sencillo existen profundidades de diversidad, historia y cultura que nos han acompañado desde el principio de los tiempos. Cosechar plantas y preparar una taza cada día me inspiró a compartir esta experiencia con mi familia, mis amistades y cualquier persona que disfrute beber infusiones de hierbas de nuestro jardín.

Colores y formas inspirados en el jardín
Las formas que deja el jardín.
Plantas que crecen en Jardín Lulú
Cada cosecha expresa un momento diferente.

Una mañana entre las plantas de Jardín Lulú.

Mi madre vive en Texas y, juntos, decidimos que sería el lugar natural para comenzar a compartir las cosechas de nuestro jardín.

— Joshua